Un cajón de pescado tiene un costo de producción de cinco dólares

La empresa Plastic Fish es la primera fábrica de cajones para la industria pesquera instalada en la Patagonia. El emprendimiento se radicó en Trelew y comenzó con la producción para abastecer a las flotas fresqueras de la región. Incorporaron maquinaria europea y utilizan moldes de China.

En el parque industrial pesado de la ciudad de Trelew comenzó a producir la empresa Plastic Fish que se dedica a la fabricación de cajones que se utilizan en la industria pesquera, principalmente por las flotas fresqueras para el acopio de materia prima, que luego llega a las plantas para su procesamiento.

Hasta ahora, los buques y plantas se proveían de este tipo de elementos desde otras provincias, pero el gran movimiento de la flota fresquera en los últimos años en la región patagónica, principalmente en los puertos de Rawson, Camarones, Puerto Madryn y Comodoro Rivadavia, ha generado una demanda de esos recipientes.

Inversores marplatenses optaron por instalar una planta en Chubut y abastecer a las empresas de la zona. En principio prevén emplear a diez personas de manera directa, generando además otros puestos de trabajo indirectamente.

Ayer el intendente de Trelew, Adrián Maderna, valoró la importancia de la apuesta empresarial “frente a este marco de crisis nacional complejo, de mucha adversidad, por parte de vecinos que deciden seguir invirtiendo en nuestra ciudad generando empleo para los trelewenses”, dijo. El parque industrial de esa ciudad ha sufrido numerosas bajas en los últimos años, y en lo que va de 2019 ya cerraron tres fábricas textiles, por lo que la apertura de un emprendimiento es valorada por las autoridades locales.

Por su parte Darío Lombardo, propietario de la firma, confirmó que la planta está próxima a comenzar a funcionar de manera regular y sostenida. Explicó que “hace ya un año que se arrancó con el proyecto, con la idea, y de a poco fuimos avanzando. Compramos la maquinaria, que es de origen español, y comenzamos a hacer los moldes que se elaboran en China. Y ahora ya estamos próximos a arrancar en Trelew”.

En las instalaciones del galpón ubicado en el final del Parque Industrial ya se puede observar la instalación de la máquina y cajones estibados listos para vender, así como otra pila de varios modelos en los que claramente se pueden ir observando varias pruebas que se fueron realizando hasta lograr el producto final.

Lombardo precisó que se aprovisionarán de material desde Buenos Aires y reveló que el costo de producción por unidad hoy oscila alrededor de cinco dólares. “Con ayuda de la intendencia y un gran apoyo, podemos abrir acá en el Parque Industrial”, aseguró Lombardo, al tiempo que detalló que el funcionamiento de la empresa se basa en “la compra de polietileno en bolsones provenientes de Buenos Aires, y aquí producimos los cajones de pescado. Un cajón de pescado tiene un costo aproximadamente de 5 dólares”, explicó.

Asimismo, el marplatense puntualizó que la firma, en una primera etapa, empleará a diez personas “trabajando internamente, mientras que externamente también se necesitarán algunas personas más con el tema hidráulico, ingenieros, una tornería. Le daremos trabajo a gente que es oriunda de la ciudad”, dijo tras el encuentro con las autoridades locales.

“Tenemos todo armado como para abastecer a la industria pesquera de toda la zona. Somos una empresa nacida en Mar del Plata, pero hace varios años que estamos radicados acá”, indicó.

La empresa Plastic Fish fue constituida en septiembre de 2018 y la integran los empresarios marplatenses, Darío Fabián Lombardo y José María Lombardo; y constituyó domicilio legal en la capital de Chubut.

La sociedad en cuestión tiene por objeto dedicarse por cuenta propia o de terceros, o en participación con terceros, a la fabricación de cajones de plástico para la industria pesquera, agrícola y alimenticia en general, en sus más variados tipos, formas y estilos. Entendiendo como tal la producción de cajones, canastos, cunas, en sus diferentes materias primas, como ser monómeros, polímeros, resinas y todas aquellas materias primas que la tecnología posibilite elaborar, de tal manera que los productos terminados permitan el almacenamiento de productos pesqueros en los procesos de almacenaje, lavado y congelación, para un uso comercial e industrial.

Como en cada temporada de langostino en aguas nacionales, las empresas pesqueras y los armadores de buques tienen la demanda de este tipo de elementos, que ya no será necesario traer de otras provincias, aunque todo dependerá de los resultados de calidad y precios de mercado.



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