La CAPIP expuso en el EVENPa 2019 desarrollado en Madryn


Un centenar de empresas de todo el país participaron del 4 al 6 de abril del Encuentro de Vinculación Empresaria y Negocios que tuvo lugar en Puerto Madryn y del que tomó parte la Cámara Argentino Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) que expuso sobre la realidad y perspectivas del sector.

El evento organizado por la Cámara Industrial de Puerto Madryn (CIMA) tuvo como objetivo exponer el potencial de los diversos sectores de la producción y la industria de la región, permitir la vinculación entre proveedores, como también exponer contenidos sobre las actividades y radicaciones industriales de la zona.

Otro aspecto sobresaliente fueron las rondas de negocios de Evenpa 2019 que sirvieron de plataforma para llevar a cabo los encuentros con las empresas más destacadas de la Patagonia y con PyMEs de todo el país.

Desde la CAPIP, que integra el Grupo Iberconsa, Pesquera San Isidro, Food Partners Patagonia, Altamare, Estrella Patagónica (EPSA), Ian Fish, Consermar, Congeladores Patagónicos, Cabo Vírgenes y Greciamar, se expuso sobre pesca responsable, sustentabilidad ambiental, empleo registrado, y la generación de productos de calidad y confiabilidad. Se indicó que la cámara representa a empresas que tienen 14 plantas pesqueras, 62 buques, y sostienen 6.076 personas de empleo directo en relación de dependencia. En materia de comercio exterior, entre las compañías que forman parte de CAPIP se reportan 580 millones de dólares de exportaciones.
Competitividad y mercados

El empresario Carlos Molina de Food Partners Patagonia puso de relieve la magnitud del evento realizado en Puerto Madryn, que a pesar de ser el primero en su tipo, estuvo a la altura de ferias nacionales e internacionales.

“La idea es mostrar el potencial que tiene el sector pesquero en la región y el rol que tiene en la economía local”, indicó Molina sobre la participación de la entidad que nuclea a gran parte de la industria pesquera de Chubut.

Respecto del contexto económico nacional donde la pesca es una de las pocas actividades que no ha tenido un nivel de retracción por el proceso recesivo del país, el empresario sostuvo que “históricamente el sector pesquero ha estado solo, hoy la pesca en la Patagonia es un gran generador de divisas por su comercio exterior, y todo eso genera actividad económica con la generación de empleos genuinos y acá todo el empleo es registrado y en blanco”, mencionó como dato sobresaliente de la pesca patagónica.

En cuanto a las perspectivas de comienzo de año, Carlos Molina dijo que “siempre se arranca con incógnitas, por la incertidumbre de la temporada y los vaivenes del mercado, por eso siempre es necesario ir adecuándose a los tiempos que corren. La meta es avanzar y ser competitivos para poder permanecer en esta actividad que depende de muchos factores”.

En relación con esto consideró que “para ser competitivos se deben afinar los costos, y acá en la Patagonia los costos son diferentes por eso es necesario trabajar mucho en eso, para que la ecuación permita ser competitivo ante mercados muy exigentes. Por eso cuando no hay un escenario de previsibilidad, las inversiones son acotadas por la incertidumbre del mediano y largo plazo”, planteó.
Especie estrella

En cuanto a la evolución de la actividad de las plantas de procesamiento que en mayor porcentaje se han especializado en langostino evaluó que “como toda empresa que busca ser sustentable económicamente tiene que adecuarse a los recursos y especies que tienen mayor demanda. Esto explica por qué las empresas en su mayoría han decidido volcarse más al langostino y menos a la merluza”, manifestó Molina a REVISTA PUERTO. “Históricamente el langostino patagónico tuvo como destino principal Europa y básicamente a España e Italia, pero los mercados se van abriendo y ofreciendo productos de calidad y garantía de cumplimiento de las entregas van apareciendo otros mercados. Asia es un potencial enorme y también Estados Unidos”, expresó.
Desarrollo de inversiones

Consultado sobre las inversiones que Food Partners Patagonia tiene en Chubut, Río Negro y Santa Cruz, Molina explicó que “es una estrategia que empezamos hace cinco años para sentar las bases para un negocio de largo plazo, por eso tenemos que prever distintos escenarios, sobre todo con recursos naturales con las especies que manejamos, con un criterio integrador para tener cierto equilibrio y cuando se produce un desfasaje uno se pueda sostener mejor sobre uno u otro recurso, y no quedar atado el negocio a una sola especie. También se debe tener en cuenta la estacionalidad complementando temporadas y procesando distintas especies para que la compañía sea sostenible en el tiempo”.

El empresario reveló que “en Madryn tenemos alrededor de 350 trabajadores en temporada alta. En Rawson tenemos un predio que lo hemos ido preparando, este año tenemos un plan de construir una base de procesamiento primario, que es complementario al resto de los procesos y va a asistir a la planta de Puerto Madryn, y en la medida que se vayan dando las cosas iremos construyendo una planta de langostino en Rawson”, detalló.

Por otro lado, sostuvo que “en Río Negro la estrategia es similar. Lo que buscamos es que los recursos naturales: langostino y merluza de aguas provinciales debieran complementarse de lo que se obtiene en aguas nacionales, y de esa manera balancear las actividades de las distintas regiones según el lugar geográfico y el momento del año donde se va trabajando, y todo eso le permite a la empresa tener actividad todo el año”.

En tanto, “en Santa Cruz tenemos dos plantas, una en San Julián estamos ampliando en este momento, y un frigorífico en Caleta Olivia y ahí explotamos la actividad relacionada con centolla, que se complementa con otras especies que desarrollamos en otras provincias. Nuestros barcos pescan, en verano, centolla en Santa Cruz, y en invierno pescan langostino en aguas nacionales, lo que nos permite tener la flota activa casi todo el año”, concluyó.


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