Frías pidió que se derogue el DNU firmado por Macri

El secretario General de la Asociación Argentina de Capitanes participó de la cumbre Internacional del Transporte de la ITF en el Vaticano, donde denunció que la Argentina no cumple con normas y resoluciones internacionales.

En su exposición en el marco de la Cumbre Internacional del Transporte que promovió la ITF y se desarrolló en el Vaticano, Jorge Frías denunció que la Argentina incumple convenios vigentes de la OIT, la FAO y la OMI a partir de mantener una flota pesquera con un promedio de antigüedad cercano a los 40 años que no respeta códigos de conducta responsable ni recomendaciones sobre normas de formación, titulación y guarda para personal de buques pesqueros.

El Secretario General de la Asociación Argentina de Capitanes fue uno de los oradores de la Cumbre a partir de las gestiones que realizó Pablo Moyano, vicepresidente Primero de la Federación Internacional del Transporte.

Frías dijo no desconocer que la industria pesquera a nivel mundial atraviesa dificultades diversas, y que la Argentina no estaba ajena a esta problemática mundial. “Los empresarios reducen inversiones en el mantenimiento de la flota y eso genera mayor riesgo de siniestralidad en buques y  más riesgos en accidentes y pérdida de vida de los tripulantes”, aseveró el dirigente.

Durante el coloquio, que se realizó en la Casina Pío IV, edificio del Renacimiento que es sede de la Pontificia Academia de Ciencias (PAC), enclavado en los Jardines del Vaticano, se logró acordar un documento junto a empresarios del transporte y la Iglesia, basado en la lucha contra la trata de persona, la esclavitud laboral y los cambios climáticos que afectan a los trabajadores.

Frías repasó el trabajo que han venido haciendo al frente de la Asociación en la última década por mejorar la  seguridad náutica y la preservación de recursos pesqueros. “Queremos instalar el debate serio de esta problemática”, aseguró al tiempo que hizo mención al libro Civilización y Barbarie en el Mar Argentino y al documento “Descarte Cero”.

El objetivo de ambos trabajos fue, de acuerdo a lo dicho por el referente de los oficiales, visibilizar la “incompleta capacitación de los capitanes y el incumplimiento de los parámetros de formación” establecidos, y mostrar el desperdicio de recurso natural que se provoca al arrojar 30 mil toneladas de peces muertos al mar por descarte. “Traer a puerto lo descartado no solo  sería valorar la biomasa sino generar más mano de obra y más alimento”. Frías no dijo quién pagaría por ese pescado que la flota descarta.

Desde el estrado de la ITF el dirigente aseveró que la flota pesquera no es renovada a pesar de tener un promedio de antigüedad de 40 años. “Argentina no cumple con los convenios vigentes, el 188 de la OIT, el código de conducta responsable de la FAO. Tampoco con la OMI porque no respeta las recomendaciones sobre normas de formación, titulación y guarda para personal de  buques pesqueros”.

Frías aseveró que la necesidad de renovar la flota no está solo atada a que se dejen de perder vidas de compañeros pescadores en el mar sino a mejorar la calidad de vida en esta actividad que calificó como de alto riesgo y profundo desarraigo.

En su breve discurso, el Secretario General de la Asociación Argentina de Capitanes hizo mención al DNU firmado por el Presidente Mauricio Macri el mes pasado para modernizar la flota pesquera. El dirigente se había mostrado crítico del proyecto oficial y en su intervención reiteró su pedido para que sea derogado.

Frías le había enviado una nota pública al Presidente en la que se había mostrado molesto y preocupado porque lo que debería ser urgente atento al carácter otorgado al propio decreto, permite prorrogar la construcción y renovación hasta el 2040.

“No se atiende la urgente necesidad de dar mayor seguridad a los tripulantes de los buques pesqueros de bandera argentina, cuyos naufragios en alta mar, en 18 años, han provocado la muerte o desaparición de 95 trabajadores”, puntualizó el Secretario General.

“No podemos admitir que este esforzado trabajo en el mar también incluya la muerte de los trabajadores y, todo hace pensar, que con una flota que en promedio supera los 45 años, si se prolonga sin modernizarse 21 años más, es de esperar que nuevos naufragios se sucedan, lo que no puede soslayarse tal como lo hace el propio Decreto de Necesidad y Urgencia y que nuestra Asociación no está dispuesta a consentir”, agregó Frías en otro párrafo de la misiva.

Revista Puerto

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