Lago Cholila : un destino para los pescadores del mundo entero

El canto lastimero de una huala llama a un nuevo amanecer en el lago Cholila. Pronto, los primeros rayos de sol sacan destellos de plata en las cumbres nevadas del cerro Dos Picos.

Hace media hora que la lancha dejó atrás la desembocadura del río Carrileufú y surca las aguas turquesa con rumbo al fondo. “Hay que clavar el ancla frente a Pasto Miel, el campo de los Bonansea, y hacer casting por la orilla. Están picando unas marrones sensacionales, de 3 y 4 kilos”, fue la recomendación para los pescadores.

El espejo lacustre sigue planchado, los cipreses y coihues de la orilla besan la costa y solo el canto del chucao, agudo, fuerte y penetrante, quiebra el silencio absoluto. Por detrás, el bramido de un ciervo llamando a su hembra como preanunció del otoño, obliga a levantar la vista hacia el macizo impotente del cerro Tres Picos, con sus hielos eternos desafiando a los andinistas.

El arroyo El Turco trae aguas tempestuosas y entra cientos de metros, es otro de los puntos favoritos para lanzamientos con líneas de hundimiento y streamers claros que imiten pequeños peces. La sensación de un arco iris arqueado en el aire será difícil de olvidar, este sector siempre recompensa.

Luego de varios piques certificando el dato, es hora de cambiar de rumbo hacia el delta del río Tigre, de aguas lechosas pero rendidoras a la hora de intentar la captura del codiciado salmón encerrado, que le ha dado fama bien ganada de pesquero mundial por excelencia.

Toda la cuenca ofrece numerosas bahías reparadas o playas con juncos de aguas bajas, ideales para seguir intentando con todo tipo de señuelos. De igual manera, imperdible un campamento en alguno de los lugares habilitados para disfrutar de un asado entre amigos, que seguramente se prolonga entre anécdotas y alguna que otra “mentira”.

Un capítulo aparte para el río Carrileufú, ideal para una flotada de pesca hasta su llegada al lago Rivadavia. Por la tranquilidad con que corren sus aguas, permite acceder fácilmente a las curvas, correderas y los pozones sombríos que esconden a las grandes piezas. El tamaño promedio de los peces oscila entre 1 y 1,5 kg con posibilidades de alcanzar hasta 2,5 kg. Es otro de los ambientes exclusivos  hasta donde han migrado los salmones encerrados, algunas arco iris y hasta fontinalis.

“Cuando el viento en la tarde aumentó, las moscas secas grandes hicieron una muy buena campaña, diría que mucho mejor que incluso los streamers. El tamaño de algunas truchas fue muy bueno, sobre todo con algunas arco iris sumamente combativas. La flotada en Carrileufú es un programa para recomendar sin dudarlo”, opinó el guía Federico Pratto.

“Aquí el pescador tiene la posibilidad de disfrutar de cuatro lagos y varios ríos en pocos kilómetros y ello conlleva la oportunidad de practicar su deporte favorito en varios ambientes en pocos minutos”, definió por su parte Marcos Jaegger, guía de pesca y prestador turístico de Cholila.

Agregó a las ventajas “la particularidad de ser el único destino en Chubut que tiene el salmón encerrado, con excelentes piezas y muy codiciadas por los pescadores de todo el mundo”.

De igual forma valoró que “Cholila se ha hecho conocida en todo el planeta a través de los últimos años gracias a la promoción conjunta del sector público y privado”, al tiempo que resaltó “las inversiones para hospedar a turistas en lodges exclusivos de pesca”, con una oferta superior a las 300 camas.

Diario Jornada

No hay comentarios