Especial: Exportación de langostinos, capítulo que sustenta relación de beneficio mutuo sino-argentina

La exportación de langostinos desde Argentina a China, cuyo envío crece y se amplía cada año, constituye un capítulo más en el diverso abanico del vínculo de ganancia compartida y beneficio mutuo que une a ambos países.

China es el segundo socio comercial y primer destino de la exportación agroalimentaria argentina, con un comercio bilateral que alcanzó los 13.800 millones de dólares en 2017, multiplicándose por casi 2.300 veces respecto a la cifra cuando se iniciaron las relaciones diplomáticas en 1972.

En ese marco, las ventas argentinas de langostinos a China cobran valor por tratarse de un aspecto novedoso que sirve para profundizar y diversificar la relación comercial.

Xinhua recorrió las instalaciones de la firma Altamare Sociedad Anónima, adquirida en 2015 por la firma Shanghai Fisheries General Corporation (SFGC), de capitales chinos, en la ciudad de Puerto Madryn, provincia de Chubut, 1.320 kilómetros al sur de Buenos Aires.

La base del negocio de la compañía es la captura, procesamiento y venta de pescados y mariscos congelados con base en uno de los puertos más importantes en cuanto a desembarcos de langostino, y de los mejor dotados logísticamente de la costa argentina, con salida de líneas navieras hacia puertos de todo el mundo.

En diálogo con esta agencia, Cristian Almirón, a cargo de la Dirección en la planta de Altamare Sociedad Anónima, explicó que la llegada de los inversionistas chinos fue "muy positivo", porque la compañía comenzó a tener "capacidad para programar" la producción, que pasó a tener una "capacidad de congelación de la planta, haciendo algunas inversiones tecnológicas, de 700 a 800 cajones de langostinos frescos en 2015, a 2.000 cajones" ahora.

Desde su cargo, Almirón en la actualidad no debe "estar buscando nuevos clientes para vender, porque como en el mercado chino el pueblo es muy grande y hay una necesidad de este tipo de productos, se ha incorporado muy bien dentro de la nación y hay una continuidad de toda nuestra producción, que está asegurada".

"No tengo que salir a cualquier parte o a cualquier broker para ofrecer los productos que estamos elaborando, o los que estamos pescando, porque nuestro cliente los necesita y tenemos asegurada nuestra producción", resaltó el directivo.

Almirón precisó que la compañía exporta semestralmente a China unas 2.000 toneladas, de las cuales "el 75,80 por ciento es langostino, tanto para re-proceso como producto para ir directamente a la góndola del supermercado".

"Habitualmente todo queda destinado para exportar a China. Hay una pequeña porción de lo que se procesa acá en la planta que está destinado al mercado interno", añadió el directivo.

Al explicar las bondades del producto que se exporta, el experto mencionó que "el langostino salvaje es la especie que habitualmente se encuentra en esta zona de la Patagonia, del sur de la Argentina. Es muy codiciado por distintos mercados del mundo, sobre todo porque es una pesca natural, es un langostino no de cultivo".

La pesca del producto tiene dos etapas, una en la temporada invernal, entre los meses de junio a octubre, en aguas de jurisdicción nacional, y otra en aguas provinciales, más cercanas a la costa, desde fines de octubre hasta marzo.

"La zona es muy rica en los frutos de mar que ofrece", resaltó Almirón, quien destacó que la empresa también se dedica al procesamiento de calamar. "Una parte del calamar que no se exporta tal cual como se congela en los buques factoría y se deja en la planta para hacer re-procesos, y se utiliza para vender al mercado interno. El año pasado estuvimos procesando cerca de 1.200, 1.300 toneladas de calamar durante abril, mayo y algo de junio. Fue récord para nosotros", dijo.

Altamare, detalló el representante, "cuenta con buques factorías. Tenemos cuatro barcos poteros, congeladores, tres con una capacidad de bodega de entre 450 a 500 toneladas, y uno de 800. Contamos también con dos barcos tangoneros (que pescan langostinos y congelan a bordo), con una capacidad de bodega de 80 toneladas cada uno, y un barco factoría que se dedica a la pesca del pescado de escama, merluza y alguna otra variedad, con una capacidad de bodega de entre 750 y 800 toneladas".

Desde que los capitales chinos se hicieron cargo de la compañía, ello ha permitido, dijo Almirón, "desarrollar la parte industrial en cuanto al equipamiento, poder planificar, poder estimar lo que puedo hacer día a día, porque tengo mis productos asegurados, y en base a eso ser más ambicioso en incorporar más tecnología. Eso antes no lo tenía".

"Hemos duplicado y hasta un poco más la producción. Eso fue gracias al respaldo de la compañía en cuanto a las necesidades de invertir para ser más ambiciosos en los productos que uno está elaborando y cumplir con el cliente y sus necesidades", consideró el directivo.

Spanish.xinhuanet.com

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