Clausuran otra fasonera sin habilitación que funcionaba en un predio usurpado

En Mar del Plata los inspectores del Departamento Pesca intervinieron en una planta ubicada en Guanahani 3345 donde decomisaron tres toneladas de filet de merluza que fue enviado a la harina.

Inspectores del Departamento Pesca de la Municipalidad del Partido de General Pueyrredon clausuraron este jueves un establecimiento que procesaba pescado sin contar con habilitación municipal, entre otras falencias.

Para ser precisos, el predio ubicado en Guanahani 3345 carecía de casi todo. Fundamentalmente del acuerdo del propietario. Abel Calderón usurpaba las instalaciones, según confiaron desde la Municipalidad.

Dentro de lo que alguna vez fue una planta de procesamiento, hoy casi en ruinas, Calderón cortaba pescado fresco con un plantel de casi 20 trabajadores. Al momento de la clausura hubo pequeños incidentes pero fueron rápidamente controlados por efectivos de la Policía bonaerense y personal de Tránsito.

Un grupo de obreros acompañó a Calderón hasta las oficinas de la Delegación para reclamar ante Luis Ignoto y amenazar con tomar la dependencia pública.

La relación del Delegado con Calderón no es nueva. O no es la primera vez que Ignoto trata de convencerlo para que se ponga a derecho. Según confiaron allegados al funcionario municipal, desde la administración han intentado que el emprendimiento comercial se revista de una legalidad mínima como la de tener un contrato de alquiler.

“Lo han corrido de distintos lados y hace un tiempo nos enteramos que trabajaba ahí en Guanahani”, confió un integrante del cuerpo de inspectores del Departamento Pesca.

En el mundo marginal del circuito del pescado sin declarar, Calderón no era una figura desconocida. Trabaja con bastante asiduidad a partir de la compra de merluza que traer el chileno Avallay desde la Patagonia. Avallay es otro apellido conocido en el contrabando de langostino a Brasil a través de distintas ciudades de la frontera.

Ignoto ha tenido que aguantar la queja de empresarios locales que no podían competir con los precios a los que llegaba el filet de merluza que Calderón coloca en el mercado interno: 10 pesos menos que cualquier competidor del circuito formal.

La fasonera de Guanahani presentaba graves falencias edilicias y sanitarias, y no contaba con las más mínimas condiciones para el procesamiento de materia prima de origen marino para el consumo humano.

“Le veníamos pidiendo que se ordene, que cumpla con las mínimas condiciones como para iniciar la habilitación, pero nunca cumplió y generaba perjuicios a otros establecimientos que si tratan de estar en condiciones”, ampliaron en el Departamento Pesca.

Cajones con residuos de pescado, una montaña de hielo en el suelo, filetes sin las mínimas condiciones de conservación eran parte del paisaje tras la intervención de los inspectores. Las actuaciones fueron giradas al Juzgado de Faltas mientras que las 3 toneladas de filet de merluza fueron decomisadas y entregadas a la harina.

En la Delegación del Puerto apuran una licitación para alquilar días de frío de modo de poder almacenar el pescado que se decomisa de los operativos. “Así podremos devolverlo en caso de que presenten la documentación exigida o si no, podremos distribuirlo en los comedores municipales a través de la Secretaría de Desarrollo Social”, anticiparon en la Delegación.

Revista Puerto

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