El crecimiento azul en la economía de la acuicultura marca su estrategia en España

Empresa de acuicultura. Foto:EFE ARCHIVO/ JOSE MANUEL VIDAL

Este sector se ve esencial para la producción sostenible y el aseguramiento futuro de la actividad pesquera. Actualmente representa casi el 30 % de los volúmenes capturados en España.

España ha celebrado el Día Nacional de la Acuicultura con un sector productor que se considera “esencial” para asegurar el crecimiento azul (sostenible) de la pesca y que gana poco a poco territorio a la extractiva, hasta el punto de que ya hoy representa casi el 30 % de los volúmenes capturados.

El gerente de la Asociación Empresarial de Acuicultura española (Apromar), Javier Ojeda, resalta a Efeagro que están “muy identificados” con el crecimiento sostenible porque entienden que es la “estrategia correcta”.

Ojeda recuerda que están trabajando “dentro de sus posibilidades” para avanzar “mejor” hacia un futuro que pasa por la innovación científica y tecnológica de la mano de su Red de Experimentación Marina de Acuicultura (REMA).

Por ejemplo, desarrollan un proyecto de la mano de la Asociación Española de Normalización (UNE) para obtener certificados de diseño y mantenimiento más sostenible de granjas marinas, que esperan tener finalizado en los cinco primeros meses de 2019 y que están planteados para que la distribución “las valore y conozca”.

Sello “Crianza de nuestros mares”

Otro de los sellos que ha marcado estos últimos años a la acuicultura marina es el de “Crianza de nuestros mares”, una de las acciones “estrella” de Apromar, que se lanzó a mediados de 2015. Según Ojeda, el mercado “valora” esta marca y la reconoce como sinónimo de calidad, trazabilidad o apuesta por la sostenibilidad: “Al final, los consumidores quieren calidad, frescura y origen y se lo estamos proporcionando”.

Respecto a sus capacidades productivas, el gerente de Apromar incide en que el sector tiene “dificultades” actualmente para “poder crecer” y “responder a la demanda mayor”. “Está resultando muy difícil” impulsar las granjas de producción por las condiciones a su juicio “excesivamente exigentes” en materia medioambiental, que “van más allá de lo razonablemente necesario”.
Lubina de acuicultura con el sello “Crianza de nuestros mares”. Foto: Apromar

El consumo de productos acuícolas, por su parte, va “bien”, aunque con precios a la baja en dorada y especialmente en lubina, debido a importaciones a precios “muy bajos”, sobre todo desde Turquía, un asunto que afrontan desde hace varios años.

El sector acuícola comunitario ha pedido a la Comisión Europea que actúe contra el Gobierno turco, por considerar que está fomentando la competencia desleal al subvencionar la lubina y dorada que luego es enviada al mercado de la Unión Europea (UE).

El mejillón, la lubina y la dorada son las principales especies producidas en la acuicultura española

De lo sucedido el último año, Ojeda destaca la reforma de la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad por la que la trucha arco iris, catalogada como especie exótica invasora, se beneficia de algunas excepciones, debido a su interés económico.

Y celebra, además, el reciente desbloqueo de las ayudas integradas en el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP), que tendrían que haberse activado en 2014; espera que en el próximo período (2021-2027) “no se cometan los mismos errores” por parte de “todas” las administraciones y que estas ayudas “sean aplicables desde el primer día”.

Producción y consumo
En España, cerca del 30 % de las capturas anuales proceden ya de la acuicultura, con unos volúmenes cercanos a los 343.000 t, de las que el 80 % corresponde al mejillón (270.000 t anuales), según datos de 2017; le siguen la lubina, con cerca de 21.000 toneladas anuales, la dorada (13.000 t) y la trucha arco iris (12.500 t).

Esta producción genera un valor de 450 millones de euros para un sector que cuenta con 17.811 personas empleadas (la mayoría de ellas autónomas).

El consumo en los hogares, de acuerdo a los datos del Panel de consumo del ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, no recoge datos desagregados por pesca extractiva y piscícola, pero sí detalla los de esas especies relevantes para la economía acuícola.

Así, el consumo de lubina en los hogares se redujo en 2017 un 12,4 % en cantidad respecto de 2016, quedando en 21.800 toneladas (500 gramos por español), mientras que el de dorada se incrementó un 1,9 %, alcanzando 26.300 t, unos 600 gramos por persona y año.

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