El consumo actual de pescado puede acabar con el sector

El aumento de la pesca para suplir la demanda por parte de la población mundial está potenciando la sobreexplotación de los recursos naturales.

La manera en la que la población mundial consume productos del mar puede acabar con la industria pesquera. La cantidad de pescado que se pesca, se produce y se consume se ha duplicado desde los años sesenta. Un hecho que afecta de manera directa a la explotación --y sobreexplotación-- de los recursos marinos. 

La Marine Stewardship Council (MSC) organización mundial que lucha por la conservación de los océanos y su ecosistema, la solución pasa por garantizar la sostenibilidad del pescado que se consume. Es decir, que el consumidor conozca cómo se ha capturado el ejemplar, dónde y cuándo.

Los últimos datos analizados por la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reflejan un aumento en el número de peces capturados de forma no sostenible. En 2013 el porcentaje de ejemplares capturados de esta manera era del 31%. Dos años después, el porcentaje subía al 35%. Además, el 30% de las poblaciones pesqueras a nivel mundial están sobreexplotadas, y en el caso del Mediterráneo es todavía más grave ya que el porcentaje asciende hasta el 90%, según publica el Huffington Post.

Las cifras de producción y consumo de pescado en España es una de las más elevadas de Europa. Ya sea por ser uno de los productos básicos de la dieta mediterránea o por la gran cantidad de zonas pesqueras del país, España es el cuarto productor de este sector en el continente y el primer consumidor europeo a nivel de gasto. El descontrol de esas cifras podría acabar con la capacidad del mar de regenerarse.

Los consumidores españoles están muy concienciados acerca de la sobrepesca y el agotamiento y extinción de algunas especies marinas. El estudio Percepciones del consumidor sobre pesca sostenible --publicado por la consultora GlobeScan en mayo-- refleja que la sobreexplotación del mar es la segunda mayor amenaza para este recurso (47%) solo por detrás de la contaminación por plásticos (62%). Sin embargo, esta preocupación aún no se refleja en la elección de productos de pesca sostenible en la cesta de la compra. 

Sellos de sostenibilidad

MSC cuenta con un distintivo que otorga a la pesca sostenible, el sello azul. Esta marca certifica que el producto ha sido pescado respetando el ecosistema marino y asegura una trazabilidad, es decir, que el producto que se compra en la pescadería puede ser rastreado hasta una pesquería sostenible.

El sello no solo está enfocado para los productos que se venderán al consumidor de forma directa, sino también a los servicios de restauración. Los datos de MSC señalan que la mitad de las especies que se sirven en los restaurantes españoles no se corresponden con lo que se indica en el menú.

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