Comenzó la feria de pesca CONXEMAR

Como preludio del tradicional acontecimiento de Vigo se celebró el Congreso Mundial de la FAO con la participación de prestigiosos expertos, como ocurre desde hace seis años. Se analizó el estado actual de los recursos, la evolución de la demanda y la sustentabilidad de los caladeros. El langostino y el calamar argentino fueron protagonistas.

CONXEMAR celebra sus 20 años como sede de la pesca mundial reuniendo a 740 expositores de 48 países y como preludio el lunes se llevó a cabo el Congreso Internacional sobre Producción Pesquera Mundial de la FAO. Por sexto año consecutivo la feria es elegida por esta organización para debatir el futuro de la pesca. Del congreso participaron renombrados científicos, ejecutivos y editores que analizaron el estado actual de las poblaciones de peces, la evolución de la demanda en los principales mercados internacionales y la sostenibilidad de los caladeros. Dos de los temas abordados fueron el illex argentinus del Atlántico Sur y el langostino salvaje de Argentina.

“La pesca es una industria muy madura y no esperamos que crezca más. Queremos que se mejore el uso del pescado que pescamos”, indicó Manuel Barange, director de Políticas y Recursos de FAO en la apertura del Congreso. Desde la organización consideran, como vienen afirmando desde hace años, que el futuro está en la acuicultura y entienden que África y Asia deberán liderar este campo para garantizar el alimento a nivel mundial.

Desde la FAO indicaron que para el año 2030 las capturas permanecerán prácticamente invariables con un crecimiento cercano al 1%, mientras que la producción de la acuicultura pasará a aumentar casi un 40%, superando en volumen a la pesca.

A la hora de hablar sobre la sustentabilidad, Barange señaló que el aumento de las poblaciones sobreexplotadas es preocupante, alcanzando el 31,1%, mientras que las que están siendo explotadas a su máximo potencial alcanzan el 59,9%. “Esta tendencia está creciendo y tenemos que detenerla”, dijo.

La FAO confía en que se logrará detener la sobreexplotación y por eso considera que al mantener las capturas estables, la acuicultura deberá cubrir la demanda. “El consumo, la producción y el comercio de pescado crecerán en las próximas décadas y la acuicultura llenará el gran agujero en la oferta y la demanda y los precios disminuirán en términos reales”, indicó Barange.

Durante el evento el ejecutivo de Rabobank, Gorjan Nikolik, se refirió al desarrollo de la industria de peces blancos. Bacalao y abadejo fueron las especies en las que se centró y si bien se habló sobre la evolución de las ventas y la relación entre China y Rusia, no hubo espacio para hablar de la sustentabilidad.

Quien sí se detuvo en el campo fundamental de la sustentabilidad fue el director del Departamento de Recursos Marinos del CSIC, Graham Pierce, al abordar la pesquería de calamar el en Atlántico Sudoccidental. La producción de cefalópodos, dijo, a diferencia de lo que se ha pensado ha tenido altibajos en las capturas que no podrían atribuirse al fenómeno de El Niño.

“Muchos identificaron a El Niño como el motivo de la caída en las poblaciones de calamares, sin embargo, la correlación no existe antes de 2009 y 2016”, dijo Pierce. Para el prestigioso investigador las variaciones podrían atribuirse a la abundancia de alimento, el cambio de temperatura del agua o la pesca excesiva. Un escenario que en estas latitudes vemos claramente cada temporada, cuando una ciudad flotante opera sobre el recurso en la Milla 201, sin que nadie tome medidas serias para evitarlo.

La Argentina también fue tema de expositores a la hora de hablar sobre langostino. El editor de Seafood.com, John Sackton, se refirió al crecimiento de este recurso, cuya producción a nivel mundial se encuentra en manos de China en un 77%, mientras que las capturas son patrimonio de nuestro país, siendo la proveedora del 33% del langostino salvaje. Sackton destacó que a pesar de que tendrán una leve baja las capturas en nuestro país, se espera que este año superen las 220.000 toneladas.

Lo que nadie sabe es qué pasará el año próximo con este recurso de vida corta al que se lo ha sometido a una fuerte presión pesquera y que ha mostrado cambios en su comportamiento reproductivo en los últimos años. Solo a partir de la continuidad de las campañas se podrá tener un panorama más certero; y a una administración responsable de la que lamentablemente hoy carecemos.

El cierre de la jornada se dedicó a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la FAO, espacio en el que el analista de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Roger Martini, subrayó la importancia de que las políticas pesqueras sean claras y tengan unos objetivos acordados de forma común. Si bien se refería puntualmente a los subsidios, la frase se adapta a la realidad de muchas administraciones públicas, incluida la nuestra.

Fuente: Revista Puerto

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