Congeladores cerraron acuerdo con el sindicato de marineros


Los trabajadores obtuvieron 35 pesos por tonelada, que representan 2500 pesos por marea en un buque de 80 toneladas. El sindicato no pudo conseguir el 82 por ciento del dólar, ni tampoco lograron modificar el esquema de liquidación del aguinaldo.

La Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) firmó este sábado con el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) un acuerdo salarial luego de varios meses de negociaciones.

El jueves a la noche firmó Argenova, lo que motivaría su expulsión de CAPECA, y esa cámara suscribió el acuerdo al día siguiente. El convenio entre la flota congeladora y el gremio de los marineros fija un monto de pesos diez mil trescientos para la categoría de marinero de planta, para los buques pesqueros congeladores langostineros y merluceros, que serán aplicados a partir del mes de abril de 2018, y tendrá vigencia hasta el 31 de marzo de 2019.

El acuerdo contempla también el ítem por bodega completa que consiste en la suma de 35 pesos por tonelada para todas las categorías del convenio colectivo de trabajo, para los buques congeladores langostineros; 15 pesos por tonelada para todas las categorías del convenio colectivo de trabajo, para los buques congeladores merluceros de hasta 700 toneladas de bodega, y 10 pesos por tonelada para todas las categorías del convenio colectivo de trabajo, para los buques congeladores merluceros superiores a 700 toneladas de bodega; concepto que deberá abonarse al final de cada marea y en forma conjunta con el resto de los salarios de la misma. Los valores tendrán una vigencia que va desde el 1 de septiembre del 2018 hasta el 1 de junio del 2019.

Por los salarios devengados en los meses de abril, mayo, junio, julio y agosto del corriente año, se abonará una cifra equivalente al incremento otorgado en la cláusula anterior que se liquidará con los haberes correspondientes a los meses de septiembre y noviembre del corriente año. Sin perjuicio de ello, se deja expresamente aclarado que la cancelación del ajuste retroactivo mediante dos cuotas constituye una simple modalidad de pago acordada entre las partes, por lo tanto, la incidencia del referido pago extraordinario no podrá ser computado en su totalidad para la determinación del SAC, ni como la mejor remuneración normal y habitual del trabajador, debiendo ser prorrateado su importe en forma proporcional entre cada uno de los meses que son objeto de reajuste.

Desde la CAPIP sostuvieron que las negociaciones salariales deberían estar enmarcadas en el contexto general de la situación económica del país y los cambios de reglas que ha tenido el sector exportador, con la reimplantación de los derechos de exportación.

“Entendemos que no era momento de dar un aumento a un sector que ha tenido más de 300 por ciento de aumento, en menos de tres años, por el incremento del valor del dólar. Un marinero cobra hoy 320 mil pesos por mes. Pero ante la firma de CAPECA no queríamos que nuestros empleados sufran la pérdida que significaba un paro en la etapa final de la temporada de langostino en aguas nacionales. Lo que creemos es en hacer el sacrificio que significa el aumento y no exponer a la gente que quería seguir pescando y que estaba siendo presionada para parar”, indicaron desde la cámara patagónica.

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