Increíble pero real: proponen a Fernando Georgiadis como director del INIDEP

El mismo título que utilizamos en 2001 debemos escribirlo 17 años después. Tras dos gestiones como director cosechó el desprecio unánime de los investigadores por autoritario e ineficiente. El Concejo Deliberante lo declaró persona no grata en Mar del Plata. Juan Bosch le acercó su nombre al ministro Etchevehere para reemplazar a Otto Wöhler en el cargo.

El hecho de que el subsecretario de Pesca Juan Bosch les acercara al ministro Luis María Etchevehere y al secretario Guillermo Bernaudo el nombre de Fernando Georgiadis, es el ejemplo más claro de que Bosch no es más que un títere del Representante del Ejecutivo, Oscar Fortunato. Georgiadis ocupó el cargo de director del INIDEP durante el gobierno de Carlos Menem y fueron sus informes de factibilidad los que hicieron posible que muchos permisos ilegales encontraron un marco legal que luego fueron investigados por la justicia. Además, tanto en los noventa como en su regreso en 2001, manejó el Instituto con un trato autoritario que cosechó el desprecio de todo el cuerpo de investigadores. Éstos lograron, más tarde, el apoyo del Concejo Deliberante de General Pueyrredon para que fuera declarado persona no grata.

Tras su paso por la dirección del INIDEP, en la década del noventa Georgiadis quedó sospechado de corrupción por la firma de informes de factibilidad que permitieron la concesión de permisos ilegales, triangulación de permisos y un sobredimensionamiento de la flota que puso en peligro la especie merluza hubbsi. Pero además cosechó durante su gestión el desprecio del cuerpo científico que sufrió el autoritarismo del funcionario.

Cuando en 2001 el gobierno de la Alianza lo nombró nuevamente, 200 investigadores se manifestaron en un acto de la Armada y le entregaron un petitorio al entonces presidente Fernando de la Rúa para que desistiera de su decisión.  No los escucharon y Georgiadis volvió a conducir el Instituto con mano de hierro, con trato autoritario y desprestigiando públicamente a los investigadores.

Los malos tratos y el intento de vaciamiento del INIDEP fue denunciado en aquel tiempo por los investigadores, que lograron en diciembre de 2001 una sesión especial del Concejo Deliberante de Mar del Plata donde expusieron sus fundados argumentos, logrando el apoyo unánime para que Fernando Georgiadis fuera declarado persona no grata.

“El señor Director dijo que él era autoritario porque decía que la gente tenía que cumplir el horario y hacer lo que debía hacer. Por supuesto, pero eso no es autoritario, lo que es autoritario es negarse a cualquier diálogo, negarse a cualquier consenso, y eso lleva a dos graves problemas. En primer lugar un deterioro del material humano, dado que le impide su capacidad de pensar, y a nosotros nos han contratado allí para pensar. Pensar en problemas que demandan soluciones. El otro problema también muy riesgoso, es que despilfarran la plata del ciudadano, es decir, no se puede manejar una institución con ese conjunto de infraestructura humana y material, despilfarrándose los pocos dineros que nos da el pueblo para trabajar”, indicó ante los concejales Martín Erlich, quien por esos años estaba a cargo del proyecto Artes de Pesca.

El despilfarro al que hace mención Erlich, los investigadores que llevan más de 20 años en el INIDEP lo asociarán directamente con la reparación del buque de investigación Oca Balda por el cual el Estado desembolsó una cuantiosa cantidad de dinero y nunca logró hacer funcionar su guinche.

El pésimo asesoramiento del subsecretario Juan Bosch a la máxima autoridad del Ministerio de Agroindustria ha llegado a niveles inimaginables. Proponer a Fernando Georgiadis para ocupar el cargo de director del que sería desplazado Otto Wöhler es una jugada que ni el más trasnochado podía imaginar.

Fuentes cercanas al Subsecretario confirmaron a REVISTA PUERTO que, al ser puesto en conocimiento de que Fernando Georgiadis sería su sucesor, el actual director del INIDEP, Otto Wöhler, pidió entrevistarse con el Secretario o el Ministro de Agroindustria para ponerlos en autos de la calidad de persona que estaban a punto de colocar al frente del Instituto.

Aunque a juzgar por cómo se viene manejando el Poder Ejecutivo en la cartera pesquera, teniendo a Oscar Fortunato como su representante en el Consejo Federal Pesquero, es absolutamente coherente que sea Fernando Georgiadis el hombre elegido para conducir el destino del INIDEP. Este gobierno solo toma decisiones que favorecen a los tres grandes empresarios de Mar del Plata, al igual que ocurrió durante el gobierno menemista.

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