Creyendo en falsas promesas gremios marítimos apoyan al cavallista Giorgiadis

El día que el SiMaPe trenzó con Solá a poco de que éste haya destrozado la industria pesquera junto con Domingo Cavallo y Fernando Georgiadis.

SIMaPe, SUPA, SICONARA y el Centro de Patrones firmaron una carta de apoyo a la designación de Fernando Giorgiadis como director del INIDEP. Los motivó la promesa de que tripularían el buque de investigación Angelescu, algo imposible porque se acaba de firmar un fideicomiso con la PNA. Un papelón sin recompensa.

La nota de apoyo a la designación de Fernando Georgiadis como director del INIDEP difundida ayer tiene la firma de Pablo Trueba, secretario del SIMaPe; Mario Galano del Centro de Patrones y Oficiales de Pesca; Carlos Mezzamico del SUPA; Jorge Lapalma de SICONARA y Cristina Ledesma del SOIP, quien reconoció haberla firmado por solidaridad, pero en total desconocimiento. El verdadero motivo que impulsó la difusión del apoyo a Georgiadis reside en la promesa que el abogado hizo a los gremialistas de ponerlos al mando del BIP Angelescu, algo que no podría cumplir porque el INIDEP acaba de firmar un fideicomiso con la PNA en el que se le cede a dicha fuerza la navegación del buque. Nada del nefasto historial de Georgiadis en la gestión del Instituto fue considerado por los gremialistas; solo primaron intereses de sector, justificando incluso el trato autoritario y la vinculación con la corrupción menemista.

Resulta en principio toda una contradicción que un grupo de gremios marítimos apoye a un abogado surgido del riñón de Domingo Cavallo; pero deja de resultar extraño cuando vemos que uno de los principales impulsores de ese apoyo es el SiMaPe, el gremio que hizo campaña por Felipe Solá luego de que éste destruyera la industria pesquera en la década del noventa.

Fernando Georgiadis es asesor letrado del SICONARA desde hace 38 años, función que solo se vio interrumpida cuando se desempeñó como director del INIDEP, de allí el vínculo con algunos gremios marítimos con los que mantuvo conversaciones para solicitarles su apoyo en la posible designación.

Claro que en el mundo gremial los favores nunca son gratuitos y a cambio del apoyo, Georgiadis les prometió que serían los marítimos y no personal de la Prefectura Naval Argentina quienes tripularían el buque de investigación Víctor Angelescu. Así lo confirmó telefónicamente a este medio el propio Jorge Maldonado desde el SICONARA.

Sin embargo, de ser nombrado director del INIDEP, Georgiadis no podría sustituir al personal de la Prefectura en el Angelescu por el de los gremios marítimos, porque se acaba de firmar un fideicomiso con la PNA por 30 años para que sea esta fuerza la encargada de tripular el barco de investigación.

El 1 de agosto pasado el director del INIDEP, Otto Wöhler, firmó ante escribano público un fideicomiso con el Prefecto Mayor de la fuerza en el que se estableció una sesión de dominio del buque para su navegación, manteniendo el Instituto su carácter de armador. El acuerdo, que tiene una duración de 30 años, se renovará anualmente según lo disponga el INIDEP.

Es decir que el papelón que implica que dirigentes sindicales brinde apoyo a un cavallista que en los noventa firmó informes de factibilidad que permitieron la sobredimensión de flota y permisos ilegales que pusieron en peligro de colapso la merluza; que despidió sin causa a investigadores, que manejó el Instituto con autoritarismo y que intentó vaciar el instituto nuevamente en 2001, además fue vano.

El primero en tomar la triste bandera de defensa de Fernando Georgiadis fue Pablo Trueba, primero llevándole el nombre al Subsecretario de Pesca y luego buscando la firma de otros gremios para difundir una carta de apoyo en que dice textualmente: “Queremos hacerles llegar nuestro reconocimiento y acompañamiento” y agrega: “Debiendo destacar que durante la gestión iniciada en los años noventa, en que la institución estaba prácticamente parada y con grandes restricciones presupuestarias, se lograron activar sus funciones operativas”.

En otro pasaje de la carta indican que los barcos del INIDEP “entre los años 2002 y el año 2009 realizaron un promedio de 500 días navegados por año, logrando ser los años de mayor actividad científica en el mar, obteniendo la mayor información científica en los años de vida del instituto”. Debería alguien informales que durante ese período Georgiadis no estuvo al frente del INIDEP; en ese momento el jefe de operaciones era Martín Ehrlich, uno de los investigadores que en 2001 intentó despedir.

Tampoco parecen tener en cuenta que durante su última gestión como director del INIDEP, Georgiadis intentó desarmar el cuerpo de observadores por considerarlo inútil, algo que hoy afectaría directamente al SIMAPE. Quien lo denunció fue Guillermo Cañete ante el Concejo Deliberante, al decir que Georgiadis buscó “anular dos instrumentos fundamentales del Instituto de Investigación Pesquera como son los observadores a bordo y el muestreo de desembarque”.

Al ser consultada Cristina Ledesma, secretaria del SOIP sobre los motivos que la impulsaron a firmar la carta, confesó que solo lo hizo para solidarizarse con los demás gremios. “Yo no lo conozco, no tengo ni idea quién es”.

Por su parte Mario Galano, secretario del Centro de Patrones y Oficiales de Pesca, dijo que lo apoyaba porque lo conocía muy bien, aunque luego reconoció que no sabía que había llegado al INIDEP de la mano de Cavallo, pero aseguró que no le importaba como tampoco que haya sido declarado persona no grata y “no me importa si es autoritario; y si firmó informes es porque obedecía órdenes de Menem”, señaló a REVISTA PUERTO.

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