Conxemar difunde siete trucos para no desperdiciar pescado y marisco

El desperdicio alimentario es uno de los grandes problemas económicos, sociales y medioambientales de nuestro tiempo. En España se desperdician 7,7 millones de toneladas de alimentos cada año, según el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA), y FAO señala que un tercio de los alimentos en el mundo se estropea o se desperdicia antes de ser consumido. Todo ello se traduce en una pérdida económica de 564.000 millones de euros al año en todo el planeta.

Sabemos que el pescado y el marisco son dos productos perecederos, pero existen muchas formas de evitar desperdiciarlos. Aquí te proponemos una serie de recetas, métodos de conservación y hábitos responsables para que nunca tires nada.

Comprarlo congelado

Tanto el pescado como el marisco pueden comprarse directamente congelados y utilizar sólo la cantidad que necesitamos. Nuestro congelador es un gran aliado para conservar los alimentos que no utilizamos durante más tiempo, pero hay que tener en cuenta cuánto tiempo podemos dejarlos allí sin que se estropeen.

Para una correcta conservación de los alimentos, AECOSAN recomienda seguir las instrucciones que figuren en el envase, por ejemplo, “guardar en el congelador hasta la fecha de caducidad”, “cocinar sin descongelar” o “descongelar previamente por completo y consumir en las veinticuatro horas siguientes”. Además, subraya la importancia de seguir instrucciones como “conservar en el frigorífico” o “conservar a 2-4 °C”.

Congelarlo

Es la opción más responsable si no vamos a utilizar todo el pescado o marisco que tenemos fresco o ya cocinado. En ese caso, es muy importante tener en cuenta la categoría del congelador, ya que el pescado crudo o insuficientemente cocinado “debe congelarse a una temperatura de -20º C o inferior durante al menos 24 horas o a -35º C durante un periodo mínimo de 15 horas”, pero los frigoríficos inferiores a tres estrellas (***) “no alcanzan la temperatura suficiente para realizar este procedimiento”.

AECOSAN también indica que los equipos frigoríficos domésticos de tres estrellas o más “necesitan más tiempo que un equipo industrial” para alcanzar dicha temperatura, por lo que “se recomienda congelar a – 20º C o menos durante 5 días”.

Cortarlo en tiras y freírlo

Si en el caso de la carne existe el plato conocido como “ropa vieja” para aprovechar las sobras, cuando se trata de productos del mar la técnica es muy parecida. Lo más fácil es cortar en tiras o desmenuzar el sobrante de pescado o marisco que tengamos y pasarlo por la sartén. El resultado: ¡Un plato sabroso y altamente nutritivo!

Preparar una ensalada

La forma más saludable de aprovechar el pescado y el marisco que no teníamos previsto comer es añadirlo a una ensalada hecha a nuestro gusto. Las posibilidades son infinitas, ya que las ensaladas admiten todo tipo de mariscos, además de pescado frito, cocido, ahumado y hasta crudo.

Croquetas, lasaña, hamburguesas…

¿Quieres preparar algo más elaborado utilizando productos del mar? Pues hay numerosas opciones. Con lo que nos sobre de pescados y mariscos pueden prepararse croquetas, lasaña, canelones, hamburguesas (que están cada vez más de moda), pudin… Si la imaginación no basta, no pasa nada: todo está en Internet. Un ejemplo es la página web del MAPAMA www.menosdesperdicio.es, donde pueden consultarse ideas de recetas para preparar con pescado y otros alimentos que no hayamos consumido.

Aprovechar cabezas y espinas

Que la cabeza y las espinas de los productos del mar no son plato de buen gusto para todo el mundo es un hecho. Por eso, es frecuente que sobren y no sepamos qué hacer con ellas. Pero se pueden aprovechar: caldos, salsas, cremas, arroces… Son muchas las posibilidades que ofrecen y, además, aportan un sabor más intenso a nuestras recetas.

Comprar con el estómago vacío

Ya sea pescado, marisco o cualquier otro alimento, una norma universal para evitar el desperdicio alimentario es hacer la compra sin tener hambre. Así, evitaremos adquirir alimentos en exceso condicionados por la sensación de apetito. Un consejo complementario es planificar bien qué necesitamos -y en qué cantidades- antes de ir a comprar, así como revisar nuestra despensa, nevera y congelador periódicamente para impedir que nuestros alimentos se estropeen.

Si quieres saber más consejos para combatir el desperdicio alimentario, no te pierdas este video del MAPAMA: “Más alimento, menos desperdicio”.


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